Semanario Crítico Canario
Emigrantes canarios a Venezuela[8]
El año de la seca

Este artículo lo publica

Creando Canarias se configura como una corriente de opinión, como un espacio de acción y reflexión social, política, económica y cultural. Desde este espacio queremos impulsar y abrir debates junto a la gente. Favorecer un marco de reflexión y pensamiento libre que promueva una participación crítica y transformadora desde nuestra realidad canaria. Nos proponemos avanzar en la idea de que el conocimiento y la participación son las mejores herramientas para la liberación de los pueblos y la transformación social. ‘Creando’ porque es un gerundio y, como tal, refleja la acción no en su inicio ni en su término sino en su desarrollo, y ‘Canarias’ porque es nuestro contexto, nuestro lugar.

Opinión

El año de la seca

Mil novecientos cuarenta y ocho fue el año de la seca. El año del hambre y del desespero. “Lo mismo daba vivir que morir”, decía la gente. No se podía hablar, ni reunirse con libertad. No había trabajo y hasta los peces desertaron de estas Islas de la miseria. “Si me ahogo, me ahogo, y si vivo, vivo”

¡Compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

La Estrella Polar se construyó en Puerto Santiago. De madera, con catorce metros de eslora. Martín se apuntó, con otros treinta y dos más, sin que nadie se enterara. En secreto, clandestino. Nadie, ni los familiares. Cinco mil pesetas por pasajero. Un dineral. Para escapar del hambre y de la persecución política. Le gustó el nombre del barco porque esa estrella es la que guía a los marineros. La que lo orientó a él en tantas jornadas de pesca. La que nunca le falló.

Tenían que salir de noche y con sigilo, para que nadie los viera. Para burlar a la Guardia Civil. El ocho de octubre, en lo oscuro, a las diez, partieron de Playa San Juan. El año de la seca. Por delante tan sólo un mar de esperanza, un océano de incertidumbres. Por detrás las mujeres, los amantes, los hijos, las madres, la tierra querida y los militares que le negaban la existencia. Sin papeles, sin nada. A buscar trabajo, dinero y libertad. Para volver y hacerse una casita. Pero muchos no volvieron.

Y en La Gomera un telegrama, en la fiesta de octubre, en la de la Virgen bonita de Guadalupe, mientras los de Chipude bailaban tajarastes en San Sebastián, en la plaza. Eran las últimas fiestas de los gomeros que huían de la asfixia y que se acurrucaron en una estrella para cruzar el enorme charco azul. “La niña dio a luz, a las tres la operan”. Todo estaba listo, la Estrella Polar zarpaba a las tres de la madrugada por la playa de Roque Bermejo.

Entullada se fue de la Isla de los Barrancos. Bidones de gasoil y de agua. Kilos de gofio. Dos cochinos. Enlatados de la fábrica de conservas de Playa San Juan. Chícharos, arroz, garbanzos… Todo lo que se podía para un viaje incierto. Para no morir por falta de agua o de comida. Para no tener que matar a ningún pasajero y así reducir las bocas a bordo, como contaban que había sucedido más de una vez. Repleta de gente y de provisiones, la Estrella casi no sobresalía del agua, que se paseaba por cubierta con total impunidad. “¡Ay, mi madre, esto no llega ni de aquí al Hierro!” Daba lástima y miedo aquel barco. Algunos ni siquiera se atrevieron a embarcar, barruntando una muerte segura. Cogieron su maleta y se fueron. “Yo, que he estado condenado a pena de muerte y escapé, ¿me voy a ahogar aquí?” Y los que embarcaron, pues… “pa donde vaya el barco, vamos nosotros”. Eran las tres de la madrugada del año de la seca. Ya no había vuelta atrás.

Y en las casas de las Islas quedó la amargura y la tristeza. La Estrella Polar se hundió o los cogieron presos y están en Las Palmas, y el rumor macabro recorría el aire y los corazones de las madres y las mujeres. Pero no había noticia en firme. Nadie sabía. Sólo un mes más tarde. Un mes de temporalillos y de garugones de agua, del motor que se rompe y hay que arreglarlo y se vuelve a romper. De días en que la Estrella no se mueve y se queda fija en el agua inmensa. De desespero porque nadie huele tierra. De entretenimientos con los peces que vuelan y las toninas que vienen a hacer compañía. De agua racionada y de alegría desbordada cuando llovía y los clandestinos se ponían a beber como toros desbocados. De piojos que saltaban de cabeza en cabeza hasta tener que acabar rapándolas a todas. De folías y conversaciones sobre el futuro en la Venezuela de la abundancia.

Un mes y otro telegrama: “Llegamos”. Una sola palabra fue suficiente para armar parrandas, allí en Puntallana, donde está la virgencita, y celebrar la vida y la fortuna de ser libres, la oportunidad de la casita o el cachito de tierra, para que la familia saliera adelante.

Llegaron a tierra y fueron afortunados por sobrevivir. Como los más de siete mil canarios que cruzaron el Atlántico entre mil novecientos cuarenta y ocho, el año de la seca, y mil novecientos cincuenta. Como todos esos rostros fatigados que, desde el continente, hoy, tocan la arena de nuestras playas.

José Manuel Hernández Hernández/ Creando Canarias

¡Compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Este artículo lo publica

Creando Canarias se configura como una corriente de opinión, como un espacio de acción y reflexión social, política, económica y cultural. Desde este espacio queremos impulsar y abrir debates junto a la gente. Favorecer un marco de reflexión y pensamiento libre que promueva una participación crítica y transformadora desde nuestra realidad canaria. Nos proponemos avanzar en la idea de que el conocimiento y la participación son las mejores herramientas para la liberación de los pueblos y la transformación social. ‘Creando’ porque es un gerundio y, como tal, refleja la acción no en su inicio ni en su término sino en su desarrollo, y ‘Canarias’ porque es nuestro contexto, nuestro lugar.

Reacciones
  • Leí el libro, la edición realizada por Monte Ávila de Venezuela, en estos días lo busco para releerlo en vista de que mi suegro, Antonio Padrón Prieto, natural de La Gomera, quien acaba de fallecer deseaba que arrojaramos sus cenizas al mar y por esas circunstancias precisabamos saber en cual puerto de Venezuela atracó el barco.

  • Necesitamos saber que eres humano * Tiempo de espera agotado. Recarga el CAPTCHA con el icono de flechas.

    Subscríbete a Tamaimos

    Mantente al día de nuestras actualizaciones

    Por favor, espera un momentito...

    ¡Gracias por suscribirte!

      Colaboradores
    • Batata News
    • Fundación Tamaimos
    • Creando Canarias
    • Javier González Moreno
    • Entre chácaras y tambores
    • Edmundo Ventura
    • Jorge Stratós
    • Aníbal García Llarena
    • Rumen Sosa
    • Yaiza Afonso Higuera
    • Luis Miguel Azofra
    • José Farrujia de la Rosa
    • José Luis Angulo Santana
    • Rucaden Hernández
    • Antonio De la Cruz
    • Isabel Saavedra
    • Pleiomeris
    • Fernando Batista
    • Canarias Top Music
    • Antonio Cerpa
    • Dani Curbelo
    • Lorenzo Méndez
    • Manolo Ojeda
    • Ayoze Corujo Hernández
    • Aniaga Afonso Marichal
    • José Fidel Suárez Vega
    • Fernando Sabaté
    • CristianSF
    • Aridane Hernández
    • Pedro Delgado
    • Jose Ángel De León
    • Miguel Páez
    • Dácil Mujica
    • Avatar
    • Rubén Jiménez
    • Pablo Ródenas
    • Jorge Pulido
    • Juanjo Triana
    • Cristian SB
    • Javier Guillén
    • Doramas Rodríguez
    • Avatar
    • Echedey Farraiz
    • Echedey Sánchez Bonilla
    • Ciara Siverio
    • Pedro Hernández Guanir
    • Juan García
    • Agoney Baute
    • Avatar
    • Avatar
    • Nicolás Reyes González
    • Avatar
    • Estrella Monterrey
    • Emma Rodríguez Acosta
    • Avatar
    • Álvaro Santana Acuña
    • CSO Taucho
    • Javier Castillo
    • El pollo de Andamana
    • Avatar
    • Gabriel Pasternak
    • Avatar
    • David Martín
    • Armando Ravelo
    • Avatar
    • Arturo Caballero
    • Manuel Hernández
    • Avatar
    • Avatar

    Buscamos colaboradores.

    ¿Tienes inquietud por lo que pasa en Canarias y quieres expresarte a través de Tamaimos.com?

    Contáctanos. Más información aquí

    ¿Te gusta Tamaimos y quieres ayudarnos a mejorarlo?

    Puedes hacer una donación. Más información aquí
    ¿Qué es Tamaimos.com? ¿Qué es la Fundación Canaria Tamaimos?